Veré las primaveras, los estíos, los otoños, …
Y al llegar el invierno …
entonces soñaré con zarcos horizontes,
estaré gozando la voluptuosidad
de que la primavera a mi capricho irrumpa,
de hacer que se alce un sol en mi pecho,
y crear
una atmósfera tierna de mis ideas quemantes.
Charles Baudelaire