Por lo visto no habían oído mis pasos y ni siquiera se movieron cuando,
conteniendo el aliento y con el corazón a galope, pasé junto a ellas…
Las miré fugazmente.
Todos los días sueño que por fin voy a encontrar a alguien.
¡Si supiera usted cuantas veces he estado enamorado de esa manera!
Dostoyevski